Mar Pujol inicia una nueva etapa con la publicación de su segundo álbum, D’aquesta aigua no en beuré (Hidden Track Records, 2026), que verá la luz en octubre. Si en Cançons de Rebost se abría un espacio de pausa y contemplación, en este nuevo trabajo emerge la contradicción como motor: una frase contundente que se desmantela desde dentro, una provocación que pone en duda las certezas. En directo, el proyecto evoluciona sin perder su esencia.

Parece que la música de MAR PUJOL, lenta y delicada, tenga el poder de detener el tiempo con las cuerdas de la guitarra, como una brisa que te acaricia mientras descansas sobre la hierba en un prado del Lluçanès, en otra vida más tranquila, sin euforias ni frenesís; como un ritmo más dulce en otra dimensión histórica sin la adicción al minuto siguiente. PUJOL canta como si valorara tanto el silencio que solo se atreviera a interrumpirlo cuando está segura de haber encontrado una nota capaz de equilibrarlo mejor. Y entonces lo llena, al abrigo de un oído.
Ot Bou
Periodista